¿Qué tipo de jugador eres?

Aprender a reconocernos como jugadores también es una estrategia para tener éxito en el póquer. Esto nos permite estar un paso adelante, incluso, de nuestras propias reacciones.
Si bien nuestra forma de jugar siempre estará relacionada con nuestra forma de ser y nuestro carácter, podemos establecer a cuál de los 4 estereotipos de jugador determinado más nos parecemos. De acuerdo con la agresividad o pasividad con que nos manejamos, podemos decir que estamos cerca de una u otra "categoría".
Tipos de juego o jugadores
Si tienes en tu haber más derrotas que victorias, no quiere decir que eres un looser, simplemente puede ser que pertenezcas al tipo de jugador loose pasivo. Los que tienen esta tendencia de juego habitualmente no evitan ningún pre flop y juegan deliberadamente todas las manos posibles, aun cuando no tienen certeras chances de ganar. Esta compulsión, sin meditación, hace que sea más habitual la derrota que el éxito. No prestan atención a los odds del bote, ni hacen caso a los faroles: simplemente, van.
Consejo: eres el tipo de jugador que todos quieren tener en su mesa, para arrasar con su bolsillo. Dado que el póquer no es un juego para pasivos, debes cambiar indefectiblemente tu forma de jugar. Lo primero que te aconsejamos es que evites jugar en absolutamente todas las manos, a menos que tengas aseguradas las probabilidades de ganar con un poco de agresividad. Y sobre todo eso, presta atención a los faroles y afila un poco las garras para volver tu juego más agresivo.
Si eres de los que tampoco dejan pasar una mano, pero lo hacen con agresividad: cuidado. Probablemente eres un jugador loose agresivo, y terminas dependiendo sólo de tu suerte. Puede ser que debido a la misma agresividad, en un principio acumules gran cantidad de fichas, pero es probable que termines cayendo tan fuerte como has subido.
Consejo: baja un poco tu cantidad de faroles y re raises. No siempre tendrás la suerte de dominar la mesa con tu fuerza, puedes resultar peligroso para el resto, pero sólo por momentos. Ten cuidado en las partidas con blinds, puedes caer duro con alguno. Baja la cantidad de manos que juegas, y acostúmbrate a descartar los naipes que no te sirven y (sobre todo) analiza cada situación que merezca tu renuncia. Debes aprender a retirarte cuando es debido.
¿Sólo haces grande apuestas si estás seguro de tener la mejor mano? Si eres de los jugadores tight pasivos, ten cuidado: te vuelves absolutamente predecible para el resto de la mesa. En cuanto noten tu gran jugada y se vea llegar tu gran apuesta, todos se retirarán sin salir lastimados.
Consejo: Aprende a crearte actitudes positivas de manera astuta para confundir un poco al resto, no tengas miedo de apostar. Saber mentir, de alguna forma es una de las bases del póquer.
Si te acercas más al tipo tight agresivo, debe de irte bastante bien así que sabrás que no necesitas muchos consejos. Esta clase de jugador es de lo más astuta y lleva adelante cada jugada con el análisis preciso y la seguridad necesaria. Apuestan con fuerza si ven asomarse las ventajas y saben perfectamente cuando aplicar un farol. Sin embargo, ten cuidado, conserva la sutileza de tu estrategia para no pasar de ser bueno a previsible. Y no olvides nunca de mantener tu cara de póquer hasta el final del juego.








